Obesidad

La obesidad o el exceso de peso puede tener distintas causas, y para poder combatirlo es necesario ser consciente de cuales son éstas.

A veces, un simple cambio de hábitos como dejar de comer frente al televisor, o servirse platos demasiado abundantes es suficiente para bajar de peso.

consciencia para evitar obesidadPor otra parte, son muchas las veces que comemos de forma automática, sin masticar o saborear apenas, sin preguntarnos si ya es suficiente, o comiendo tan deprisa que a nuestro cuerpo no le da tiempo a percibir la sensación de saciedad antes de que hayamos ingerido más de lo necesario, por ello, aprender a comer conscientemente es en muchos casos una medida que, si bien no está diseñada para adelgazar, sí que suele tener como consecuencia la pérdida de peso cuando existe sobrepeso.

En otras ocasiones, comer demasiado puede ser la manera menos mala que hemos encontrado para combatir el estrés, y entendiendo esto, es fácil encontrar formas alternativas de calmar la ansiedad de un modo saludable, aprendiendo a relajarse y llegando a evitar que ésta llegue a producirse.

Por otro lado, cuando nos proponemos bajar de peso, no solo nos encontramos con las dificultades puramente prácticas de medir, pesar y conocer las características nutricionales de lo que comemos. hipnosis y PNL contra la obesidadUna de las mayores dificultades con las que podemos encontrarnos es que en ocasiones nos comportamos como nuestro peor enemigo, saboteando los avances conseguidos. Por ello, es crucial para poder dirigir nuestros pasos de forma coherente, explorar qué causa ese comportamiento, y entender qué intención positiva tiene esa parte de nosotros que obra en una dirección aparentemente contraria a nuestros intereses, haciéndonos comer más de lo que realmente necesita nuestro organismo y acercándonos a la obesidad.

Por último, otra gran dificultad que surge es que la motivación con la que nos pusimos en marcha se desdibuja y pierde intensidad. Es como si el objetivo pareciera inalcanzable o no hubiera sido una decisión propia sino más bien una imposición ajena. Con el trabajo individual podemos recordar, recuperar, y sacar brillo a esa actitud que nos impulsó en un primer momento y recobrar la energía necesaria para llevar a término nuestro propósito.